Con mucho cuidado de no lastimarla, el CEO Lombardi se montó en la amplia cama, Adriana, lo mal miraba desde su lugar, él iba a dormir con ella de nuevo
— ¿Qué pasa? me estás mirando muy feo, ¿Acaso pretendes que no duerma en mi cama? No estarás pensando enviarme al piso, ¿Cierto? Está demasiado frío, ten compasión, prometo no moverme mucho y no toqueteaerte por la madrugada — Donovan, puso ojos de cachorro perdido
— Está es tu cama, en todo caso soy yo la intrusa aquí
— No, tu estás e