La mujer de ojos verdes como el mar, no supo que hacer ni que decir por el detalle de Donovan, él nunca antes le había llevado flores a casa, tampoco le había enviado ningún arreglo, cosas que ella había deseado que hiciera, pero ahora ya no era la misma de antes, dejó el bello ramo por un lado y se volvió a dormir
Donovan la observaba de reojo, pudo ver qué había algo de tristeza en la mirada de la mujer, a Adriana, no le había alegrado su gesto, más bien le recordaba lo hijo de puta que h