Serás la prisionera más feliz del mundo a mi lado.
Emill acarició la mejilla de Alessandra, la miró de la manera que miras a tu tesoro más preciado.
— Por supuesto que te amo, hace mucho tiempo que me robaste el corazón, por muy poco me cuestas la amistad con mi mejor amigo, te vas a casar conmigo, no te voy a dejar ir de mi lado nunca más.
— Pero... Es muy pronto, ¿Qué va a decir mi padre? ¿Qué van a decir mis hermanos?
— Decídete querida, salimos para las Vegas ya mismo y nos casamos, o comenzamos a planificar la boda ya mismo, pero