Donovan había dejado que sus nuevos amigos mafiosos con los que se había entendido perfectamente, todos ellos eran hombres de alto valor, pero iba a dejar en claro su posición
— Aunque no soy un mafioso, les aseguro que no voy a pasar por alto esto que Julio Garza, ha hecho, él se llevó a mi esposa embarazada, y dejaré de llamarme Donovan Lombardi, si nada mato con mis propias manos a ese cabrón que está poniendo en peligro la integridad de mi mujer y mi hija — La voz del CEO era imponente