Cómo en la familia Ferreti todavía no nacía un hombre cobarde, Isack se separó del grupo y fue acercándose hasta donde Amelia y el médico Dimitri jugaban con los niños
— ¿Cómo se están portando estos diablillos? ?Te gustan mucho los mellizos Lombardi, Amelia? — Preguntaba Isack
— Si... si, claro que me gustan, son adorables, mira que hermosos ojos tan azules tienen sus trajecitos son bellísimos, sus padres tienen excelente gusto, cuando tenga a mis hijos le pediré consejos a Adriana para