La dolorosa recuperación de Cecilia.
En el hospital, el médico había decidido pasar a una sala privada con todo lo necesario para que Cecilia estuviera más cómoda, así podría estar acompañada de sus familiares más cercanos.
A la joven Alcántara le habían puesto ya la última bolsa de sangre, la hemorragia se había detenido por fortuna, sus signos vitales estaban mejor.
— Señores Alcántara, pasamos a su hija a una habitación privada, es la doscientos uno, pueden estar ahí con ella, pero tenemos que seguir siendo un poco reserv