Después de confortar a su esposa y dejarla dormida en su habitación, Donovan salió a ver a sus mellizos, no se había quedado tranquilo antes cuando vió inquieto a Doménico, él fué al cuarto de sus hijos, apenas llegaba cuando escuchó su llanto, una de las niñeras lo traía arrullando por la habitación
— Señor Lombardi, el bebé está intranquilo, ya le hemos dado un biberón, ya le cambiamos el pañal, lo mecimos en la mecedora, pero nada funciona
— Demelo, ven aquí pequeño, ¿Qué es lo que te pa