Daniel Alejandro, miraba de vez en vez a su esposa, mientras recorría las calles de la ciudad para llegar a su mansión, Candice, no tenía una idea de lo que significaba para él que ella le pidiera que la llevara con él a casa, el hombre llevaba su tesoro consigo
Al llegar a la elegante mansión Black, cargó en sus brazos de nuevo a la bella italiana, ella podía aspirar la fina loción de su esposo y él podía aspirar el aroma natural del cabello de su esposa, Daniel Alejandro, deseaba poder q