Alessandro recupera a su amada Úrsula.
El mafioso al ver a su mujercita con las mejillas sonrojadas y arrastrando las palabras lo supo de inmediato, ella estaba ebria.
— Úrsula, ¿Por qué has bebido? Tú no deberías tomar alcohol, ¿Qué es lo que sucede contigo? ¿Tengo que estar cuidándote todo el tiempo para que no hagas estás cosas que te ponen en peligro a ti y al bebé?
— No me grites, ¿Lo ves Emill? ¡Alessandro me está gritando, como estoy gorda ya no me quiere y ahora coquetea con otras mujeres. Pero no te voy a estorbar, p