Afortunadamente el otro mellizo dormía profundamente en su moisés, las niñeras estaban muy pendientes del niño, la razón era porque además de ser su trabajo, el padre era aterrador, apenas entraba en la habitación de los bebés, su aura imponente se sentía muy pesada
— Saldré a hacer una diligencia que ya tenía programada para la noche, no voy a demorarme, te advierto que aunque no esté en casa si te levantas me voy a enterar — El CEO, antes de marcharse tocó la frente de Domenico, el por el