Ciro se hacía el nudo de la corbata con gran afán; equivocándose una y otra vez hasta perder la paciencia. No estaba habituado a anudársela él mismo, solía ser ayudado por Bethany quien lo hacía en un parpadeo. Pero esta vez no podía acudir a ella o arruinaría lo que tenía en mente. Rendido ante la frustración, dejó el nudo mal hecho y la corbata torcida pensando que se veía mejor de lo que suponía, y aunque no fuera así no perdería más tiempo en ella. Ese ridículo accesorio había consumido muc