Ciro y Brahim yacían en la parte trasera de uno de sus camiones de carga. Se regodeaban en la cuantiosa cantidad de dinero que sus empleados les habían traído de los Estados Unidos, producto de las ventas de estupefacientes y otro poco del contrabando de armas ilícitas. No era la suma más grande que hubieran hecho en su vida, seguramente les superaba, y por mucho, lo que hacían a diario en Rusia o México, no obstante, lo que los tenía desbordantes de la felicidad era haber desafiado a las autori
G Malcor
No puedo dejar de sentir lástima por Ciro. Él solo quería tener a Bethany a su lado, por eso inventó toda una vida, solo para hacerla feliz :-(