62. Confrontación
Leonardo
La furia aún corría por mis venas, mezclada con una satisfacción sombría. Calton finalmente había mostrado su verdadero rostro, no para mí, que siempre supe quién era, sino para las cámaras de seguridad que registraron cada segundo de su explosión.
Él vino hasta mí, y no al revés. Simplemente cavó su propia tumba.
Los ojos de Amber no se despegaban de la mancha roja en mi camisa. El miedo en su mirada me llevó tres años atrás, al día en que simplemente desapareció. En ese momento, prom