255. Missoula
Gabriela
Después de horas interminables de viaje, por fin divisé el cartel desgastado que marcaba la entrada a Missoula, Montana, mi ciudad natal. El cielo estaba teñido de tonos anaranjados del atardecer, y las montañas que rodeaban la región parecían abrazar a la pequeña ciudad, dándole un encanto único. Resultaba extraño cómo todo me era tan familiar y, al mismo tiempo, tan lejano, como si estuviera regresando a un mundo que había dejado atrás hacía siglos.
Respiré hondo al ver la casa donde