256. Decisión difícil
Leonardo
El trayecto del aeropuerto hasta la casa de la familia Martinucci transcurrió en silencio. En el asiento de al lado, Magnus revisaba mensajes en el móvil, con el ceño fruncido, esa expresión suya que siempre aparecía cuando algo no le cuadraba. Yo también estaba perdido en mis pensamientos, sujetando el volante con más fuerza de la necesaria. Cada kilómetro recorrido solo hacía crecer mi rabia.
Peter estaba libre.
La sola idea de que hubiera conseguido escapar, incluso después de todo