156. Más recuerdos
Amber
El día de mi sesión con la doctora Gabriela llegó y, para mi sorpresa, me sentía animada. Desde el entrenamiento de defensa personal, había notado que nuestra relación había cambiado. Ya no era solo un vínculo profesional; Gabriela se estaba convirtiendo en alguien en quien podía confiar.
Al entrar en la recepción del consultorio, noté algunos cambios. Había más cámaras colocadas en las esquinas y una pantalla sobre el escritorio de la recepcionista mostraba varias imágenes en tiempo real