12. El verdadero Peter
Amber
El motor del coche rugió cuando Peter pisó el acelerador. Me encogí contra la puerta, sintiendo el olor a whisky en su aliento; debía haber bebido después de mi "desaparición". Mis manos temblaban tanto que las apreté entre mis rodillas, intentando disimular.
Las luces de la ciudad pasaban como borrones por la ventana mientras él conducía en silencio. Siempre era así antes de sus explosiones: primero, el silencio sofocante, y luego...
"¿Dónde estabas?" Su voz cortó el aire, baja y control