Grace me había dejado salir del aula sin ningún problema. Su comportamiento asesino y ligeramente desquiciado se desvaneció en cuanto le dije la verdad. Incluso tuvo la audacia de charlar conmigo, preguntando por mis planes una vez que me había ido.
Lo que me asustó más que su atrevida amenaza contra Tori fue la forma en que cambió con el toque de un interruptor. Di una respuesta apresurada, de una sola palabra, con prisa por salir del aula.
Tuve el tiempo justo para disimular el miedo y el as