Salvador estaba observando a los dos jinetes buscando algo que les diera más información, pero lo único que llamo la atención de este fue el morral que colgaba a un costado de una de las bestias, Salvador supuso que llevarían provisiones para cuando debieran quedarse más tiempo, pero no podría saberlo sin abrirlo, fue entonces que su atención se rompió para escuchar un grito que reconoció, era Akar.
Desde su posición pudo ver entre los árboles como lo traían a rastras con una soga, le habían d