Cuando la reina se acercó lo suficiente se detuvo en seco y miro a Akar con un aparente odio como si este le cayera mal, luego volvió su mirada a su presa actual, Salvador.
- ¿Y bien? Estoy esperando una respuesta- dijo Katchala y por lo que noto Salvador debajo del tapado ella aferraba esté firmemente para que no se abriera y eso le extrañó un poco.
- Primero que nada no eres mi gobernante, segundo tu madre fue quien me hizo aceptar que te tomé y además tú conoces mejor a la gente que yo mismo