84. Y si no despierta?
Se podía notar en ese bello rostro que la chica había llorado mucho, tenía los ojos hinchados y rojos y a él eso no le gustó, por nada del mundo quería que esa mujer pudiera seguir llorando. Solo quería hacerla feliz el resto de vida que le quedaba a su lado, él se encargaría de eso, de que cada uno de los días que les quedaban juntos estuvieran llenos de dicha, toda la vida, que sería bastante larga, ya que ambos habían tomado el elixir que alargaba la vida.
— No me dejes nunca — pedía ella sa