62. ¡No vuelva a hacer eso sin mi permiso!
Darius no entendía por qué aquella mujer parecía no acordarse de nada, la noche anterior habían estado a punto de acostarse y ella todavía se hacía la tonta y fingía que nada había sucedido entre ellos ¿Por qué a Maryam le gustaba tanto volverlo loco? Era como si fuera dos mujeres distintas a la vez.
— Anoche, tú entraste en mi habitación y estuvimos a punto de…— empezó a hablar el rey para luego darse cuenta de que seguramente la mujer se sentía ofendida por lo que había sucedido entre ellos y