26. Majestad, no anunció su llegada.
A pesar de ser el rey, Darius III tenía una cosa muy clara y era que su primo Asad necesitaba el beneplácito de su madre para casarse y que él no podía aprobarlo si ella no lo hacía, había cosas que estaban por encima de su lugar en el trono y era el respeto a sus progenitores, era casi ley en su cultura que debía respetarse, los deseos de los padres y eso ni siquiera un monarca podía saltárselo.
Por eso, Darius había mandado a su madre lejos cinco años atrás por dos razones, la primera el ataq