‒ ¿Está seguro que las armas serán necesarias? ‒ escuchó que le preguntaba el joven a sus espaldas con un ligero temblor en la voz mientras James descendía del carruaje mirando para ambos lados, con la intención de cerciorarse de que no hubiera nadie más.
‒ ¿Alguna vez has escuchado que hay que tratar con piedad y misericordia incluso a la persona más cruel del planeta? Porque así lo hacía Dios ‒ en lo que el muchacho asintió con desconfianza él continuó con la idea ‒, pero nosotros no somos D