Me quedé mirando a Mario viendo lo serio que estaba, así que sin rodeos y antes de que le dijera a mi hermana algo que le sentara mal o que la insultara, preferi preguntarles.
— Podéis decirme lo que pensáis, Sofia sabes cuanto te quiero y haría lo que fuera porque seas feliz.--- le dije a mi hermana viendo su preciosa sonrisa en sus labios.
—-- Irene mi esposo y yo hablamos anoche porque queremos que nos ayudes, sabes que Mario perderá su fortuna y su empresa si antes de un año después de casa