A la mañana siguiente me desperté al escuchar voces en el salón, me di la vuelta pues pase muy mala noche a causa de los dolores que tenía en la espalda por los golpes que me dio Mario con su cinturón
—- Irene hija, me voy con tu hermana a la clínica, —- escuche hablar bajito a mi madre, al entrar en mi dormitorio
—- De acuerdo mamá, ahora cuando me duche tambien ire yo, gracias por decirmelo —- respondi.
—- Vale cariño, pero no tardes, quiero tener a mis hijas conmigo cuando vaya a hablar con