Mario puso una mano en mi cuello, estampando mi cuerpo contra una de las estanterías, mientras apretaba la mano que tenía en mi cuello, acercando su cara a la mía haciendo que notara su aliento.
—- Te aconsejo zorrita que no lo hagas, por tu bien, si esta boda se anula te arrepentirás de lo que te hare, te juro que nunca mas veras a tu familia y desearas morir —- me dijo
—- Su-el-ta-me, no puedo-res-pi-rar. — suplique.
—- Irene te juro que te arrepentirás si le dices algo a Sofía no sabes qué