Nos quedamos mi hermana y yo mirándonos, aún sabiendo que ella esperaba mi explicación de porque le di aquel fuerte bofetón a su prometido, pero ¿que le iba a decir? sin que le pudiera hacer daño a Sofía aunque ella era insoportable a veces, pero al fin y al cabo era mi hermana y no se merecía sufrir por haber tenido yo una imprudencia con un hombre que no sabía quién era aquel hombre que me llevó a su cama aquella noche. Segundos después se acercó a nosotras Mario sonriendo, mientras mi herma