CAPÍTULO 58
―¡¿Cuándo ibas a decírmelo?! ―Patricia llego como una tormenta y se detuvo delante de Margaret, sus ojos estaban llenos de fiereza y en un impulso levanto la mano y la abofeteo ―¡Eres una zorra!
Margaret fue tomada por sorpresa y la miro sorprendida cubriéndose el rostro.
―¿Qué? ¿Creíste que no tomaría cartas en el asunto? ¡Por destruir el matrimonio de mis padres! ―Patricia tenía intenciones de golpearla de nuevo, pero esta vez Margaret estaba preparada y contuvo su mano.
―Vaya,