Capítulo sesenta y uno: El huracán.
(Al otro lado del océano)
William volvió a mirarme seriamente,
— Antes de responder cualquiera de tus preguntas tienes que prometerme una cosa— asentí con la cabeza y dejé que prosiguiera,
—Te responderé dos preguntas por semana.
Cuando quise protestar, él me pidió que hiciera silencio y continuó hablando,
— Responderé todas tus dudas, pero dos preguntas a la vez; a medida que te vayas mejorando, te irás enterando de todo poco a poco, ¿está bien?
Dado que no iba a ceder por más qu