Capítulo ochenta y siete: La otra faceta de Lupe.
Cuando se detuvieron sus ojos estáticos en mí, los hizo poner pálidos en segundos, al darse cuenta de que una gota de sangre corría en mis labios hacia mi mentón,
— Fernanda— la vos preocupada de ambos volvió a hacerse presente.
Yo solo alejé a Steven de mí y tomé a Matt por su campera. Con dificultad lo llevé a tirones hacia la salida,
—Te vas ahora— le ordené con enojo,
Matt intentó hablar, pero no lo dejé. Una vez afuera cerré la puerta y caí al piso sujetándome el pecho e intentand