Capítulo ciento cincuenta: El comienzo de tu infierno.
Por fin llegó el día de la última audiencia, fue un día agotador en el que mis dos mejores amigos no me dejaron sola. La parte acusada ya no tenía pretextos para evitar lo inevitable, fue asombroso escuchar a Bruno por fin decir la verdad y aceptar el hecho de que él ayudó a Rebecca en su malicioso plan, también acepto haberme golpeado y el intento de abuso hacia mí.
“No me arrepiento de haber intentado hacer la mía, si pudiera lo volvería a hacer”, sus últimas palabras me dieron escalofríos…