El programa estaba en reproducción.
—Niños tan adorables… ¿Cuáles son sus nombres? ¿Pueden decirlo uno por uno? —preguntaba la presentadora, más dulce de lo habitual frente a tanta ternura.
Los cuatro recordaron cómo la maestra pasaba lista en clase y, de inmediato, comenzaron a aplaudir mientras anunciaban sus nombres.
—¡La asistencia toma tiempo, Liam!
—¡Aquí! —Liam levantó la mano.
—¡Stella!
—¡Aquí! —Stella también levantó la mano.
—¡Tomas!
—¡Aquí! —respondió Tomas, un poco más lento.
—¡Terr