Antes le preocupaba que mudarse afectara el desarrollo de sus hijos, que les costara adaptarse.
Pero ahora tenía un problema mucho más grande: cuanto más tiempo permaneciera en esa ciudad, peor sería.
Decidió comenzar a lavar la ropa de los pequeños.
Entonces oyó la puerta abrirse.
Nanny Fine entró y se sorprendió al verla lavando.
—Pensé que estarías en el trabajo. Volví para lavar esta ropa.
—Puedo hacerlo, me tomé medio día libre —respondió Maya—. Señora Fine, tengo algo que decirle.
—¿Qué s