El gran día llego, podía sentir como mis huesos se partían en mil pedazos, el clima estaba tumultuoso, llovía y tronaba, las ráfagas de viento eran tan fuertes que mis gritos eran callados.
– Puje una vez más señorita ..
Nataly y Sandra estaba tomando mis manos, puje tan fuerte que el primer bebe salió, su llanto era fuerte, un hermoso niño con cabello blanco y piel clara lloraba a mar tendido
Lo puso en mi pecho llore con emoción mientras otra contracción venía, la enfermera tomó al niño asist