Bella…
Me desperté aturdida. Me pesaban los ojos al intentar abrirlos. Tosí, sintiendo como si me ardieran los pulmones. Tenía la garganta seca y me dolía todo el puto cuerpo. Intenté moverme, pero no pude; estaba atada a una puta silla. Las cuerdas de los brazos y las piernas me cortaban la piel y me costaba moverme. Sabía que ahora debía ser fuerte. No puedo mostrar miedo a quienquiera que se haya atrevido a secuestrarnos.
Tengo que averiguar dónde estábamos y si Ace y los demás están bien,