El último ciclo de quimioterapia terminó un martes.
No con ceremonia ni con nada que señalara el momento como distinto de los anteriores. El oncólogo revisó los valores, consultó el protocolo, firmó el alta del ciclo y le dijo a Valentina que descansara dos semanas antes del PET-TAC de control.
Valentina asintió como quien recibe la información sobre un trámite.
Fuera de la clínica, en la acera, con el sol de mayo directamente en la cara, fue cuando se detuvo.
Laura la miró.
—¿Estás bien?
—Esto