Mei Lin llegó a Madrid en las vacaciones de Navidad.
No solo para dejar a Lucas. Para quedarse dos semanas ella también, que era una decisión que había tomado en octubre y que le había comunicado a Álvaro con esa precisión práctica suya de dar la información necesaria sin necesitar que le preguntaran el porqué.
—Quiero que Lucas conozca a sus hermanos en su ambiente. —Así lo había explicado—. Y quiero conocer a la familia de mi hijo de verdad. No en una videollamada.
Álvaro lo había comunicado