El recuento llevaba tres horas.
La sala de campaña de Coalición Progresista Europa en Madrid tenía cien personas mirando las pantallas que mostraban los resultados en tiempo real con los números actualizándose cada pocos minutos, con las provincias que iban cerrando el recuento y los porcentajes que iban consolidándose y los comentaristas en el canal de noticias del fondo de la sala que analizaban lo que estaba pasando con la velocidad de quien tiene que decir algo aunque todavía no haya sufici