Capítulo 99 —Olor a tinta y cuero
Narrador:
Renzo afiló los sentidos cuando la rabia se le agotó en el cuerpo. Aún con el pecho agitado, caminó hacia la encimera; cogió un vaso, abrió el grifo, bebió un sorbo… y entonces algo le chocó: el horno. En la bandeja había restos de comida vieja, una escena que no encajaba con Sofía. Ella no era así de descuidada. Además, el exterior no estaba graso al tacto, como aparentaba. Se agachó, abrió la puerta y, con una paciencia que le tensaba las manos, fue