Capítulo 163 —¡Adentro!
Narrador:
En el hotel, la habitación olía a adrenalina. Sofía y Renzo se movían en silencio, eficientes, como si se hubieran entrenado para convertir lo íntimo en rutina militar. Sacaron ropa negra, se la midieron sin tropezar en palabras. Se colgaron las sobaqueras, comprobaron cargadores, repasaron radios, revisaron los cuchillos. Todo tenía su lugar; todo tenía su orden.
—¿Estás lista? —preguntó Renzo, mientras le ajustaba la correa en el pecho.
Sofía se puso frente a