Capítulo 129 —Academia de manejo
Narrador:
El motor rugía mientras Sofía apretaba el volante con tanta fuerza que los nudillos se le dejaron de recibir sangre. Las palabras de Renzo todavía le ardían en la cabeza como brasas. De pronto, sin pensarlo, dio un volantazo, frenó a un costado del camino y salió del coche dando un portazo que retumbó en la noche.
—¡Hi*jo de puta! —gritó, pateando con fuerza el asfalto como si pudiera romperlo —¡Italiano de mier*da, que te crees el rey del mundo!
El eco