No volvió a la recepción después de la charla con su madre, prefirió subir a su habitación acompañada de su esposo, tomo asiento y poso las manos sobre su vientre, se quedó pensando sobre el tipo de madre que ella seria, Frederick se sentó a su lado y tomo una de sus manos.
— Vas a ser buena madre, mi amor — le aseguro.
— Tengo miedo de ser como ella— observo a su esposo—. No quiero que nuestro hijo nos odie.
— No será así, no eres como ella, tu jamás escaparías como ella lo hizo — la