Lana estaba sumamente furiosa con la simple presencia de su madre en su boda, no fue capaz de disfrutar la velada por su culpa, le molestaba los comentarios que lanzaba al aire, despreciaba a sus hermanos y no tenía ningún problema en demostrarlo abiertamente.
— Una mujer encantadora — Laurent se acercó a la mesa de su hermana riendo ante su propio comentario—. Me dan ganas de llamarla mamá.
— Hazlo, quisiera ver su reacción — Lana reía por igual, le había subido el ánimo—. Frederick fue