Mundo ficciónIniciar sesiónMi vuelo fue demorado una y otra vez, obligándome a perder todo el día en Aeroparque. Tal vez tendría que haber mandado a Aerolíneas al diablo e irme por mis propios medios, pero algo me retenía en tierra, atado a esa espera capaz de crisparle los nervios al más tranquilo. Y tenía un solo nombre para ese algo: miedo. Durante esas dos semanas había guardado el celular cada vez que lo sacara para llamar o escribir a Bariloche. Sólo