Leah
Me detuve a mirarme en el espejo de la sala, solo para comprobar que no tenía un solo cabello fuera de lugar, además de revisar varias veces el clutch de brillantes que iba con el vestido y estaba tan impresionada con lo que me devolvía el espejo, que ni siquiera había escuchado entrar a Catriona.
Era un vestido hermoso, el drapeado del corpiño, me dejaba ver el gran detalle con el que se había realizado.
—¡No puedo creerlo! —Exclamó Catriona boquiabierta al verme a través del espejo. —