Leah
La ley de afinidad que gobierna las relaciones de dos elementos improbables, se define por las propiedades electromagnéticas que los lleva a buscar combinarse para formar un compuesto único. Y podía decirse que Frederick y yo, éramos dos elementos improbables que parecían estar unidos por la ley de afinidad, ya que por definición estábamos en lados diametralmente opuestos.
Yo odiaba las compras, cada vez que mamá insistía en viajar a Paris para pasar horas en el Tally Weill o el Palais