Leah
Cuando entré a la biblioteca después de haberme dado el lujo de usar por casi una hora el hidromasaje de Frederick, me sentía completamente relaja y con ánimos de informarme sobre el plan que llevaríamos a cabo para enredar a Rossi, al final de la semana, tendría que estar tan encantado con nosotros que se sentiría realmente mal de solo pensar en hacer negocios con alguien que no fuese nosotros.
Por eso habíamos decidido realizar una tregua, para poder convivir durante dos semanas bajo el