Osiel Munarē era un hombre que, como Alpha y primogénito entre los trillizos que lideraban la manada, había nacido para dominar. Su sola presencia bastaba para llenar cualquier espacio con una tensión tangible, una mezcla de respeto inquebrantable y temor reverente. No necesitaba alzar la voz para ser escuchado; una sola mirada suya podía hacer que los más osados bajaran la cabeza en señal de sumisión. Era un hombre que había perfeccionado el arte del control, tanto sobre sí mismo como sobre qu