Lo peor fue cuando la gente se empezó a ir, y con muy poca sutileza su padre le dijo que fuera al dormitorio a prepararse para "el novio". Deseó haber tomado más champaña, aunque suponía que ni toda la champaña del mundo podría obviar el hecho de tener que hacer las cosas que había visto de los videos que la hizo mirar su padre, con ese viejo decrépito. Claro que tenía nombre el viejo, Claude... un nombre de viejo... soplo... El ama de llaves la ayudó a cambiarse, a sacarse todas las horquillas